UNA HISTORIA DE PASIÓN (Félix Carlón Zapata).(*)
Abel Sánchez llega al estadio por
fin el día esperado, después de muchas ilusiones y aún sinsabores, allí estaba
él, pisando el césped recién cortado ese inigualable aroma a fútbol de siempre,
una preciosa mañana de primavera del año 89, esos días que llaman al juego y a
la alegría
Aquel estadio, templo uno de los grandes, incomparable, grandioso,
las gradas, los vestuarios, el rumor de grandes gestas, espíritus de jugadores
irrepetibles, todo como lo había soñado despierto en innumerables noches y
días, excepto que estaba allí con la potestad de elegir quien juega, quien va a
jugar en el escenario de su vida, en eso que algunos llaman teatro de los
sueños, jugadores de segunda en un estadio de primera, de uno de “esos” grandes
recintos, imponente.